domingo, 29 de abril de 2012
LOS REPTILES
Características
La mayoría de los
reptiles se han adaptado a la vida terrestre, pero finalmente se ha descubierto
que algunos viven en agua. Una piel resistente y escamosa es una de sus
adaptaciones. Otras de las adaptaciones que han contribuido al éxito de los
reptiles en tierra firme son, entre otras, que incluyen pulmones bien
desarrollados, un sistema circulatorio de doble circuito, un sistema excretor
que conserva el agua, fuertes extremidades, fertilización interna y huevos
terrestres con cascarón. Además los reptiles pueden controlar su temperatura
corporal cambiando de lugar.
Control de temperatura
corporal
La capacidad para
controlar su temperatura corporal es una enorme ventaja para los animales
activos. Los animales de los que hemos hablado hasta ahora son ectotérmicos.
Los ectotérmicos utilizan la conducta para controlar la temperatura del cuerpo.
Para calentarse, se tienden bajo el sol todo el día o permanecen bajo el agua
durante la noche. Para enfriarse, se mueven hacia la sombra, nadan, o se
refugian en madrigueras subterráneas.
Alimentación
La gran mayoría de los
reptiles son carnívoros y poseen un tracto digestivo sencillo y corto, ya que
la carne es bastante simple para descomponer y digerir. La digestión es más lenta que en los mamíferos, lo que refleja su lento metabolismo durante el reposo y su
incapacidad para dividir y masticar sus
alimentos. Este metabolismo tiene requerimientos de energía muy bajos,
permitiendo que los grandes reptiles, como los cocodrilos y las grandes
serpientes constrictoras a vivir de una comida grande por meses, digiriendo
lentamente a una presa de gran tamaño.
Los reptiles herbívoros
en cambio, tienen los mismos problemas de masticación de los mamíferos
herbívoros, pero, a falta de los dientes complejos que poseen éstos últimos,
los reptiles tragan rocas y piedras (llamados gastrolitos) para facilitar la digestión:
las rocas se lavan en el estómago, ayudando a moler la materia vegetal. Las tortugas marinas, cocodrilos e iguanas marinas también utilizan los
gastrolitos comolastre, lo cual les sirve de ayuda para la
inmersión.
Respiración
Los pulmones de los
reptiles son esponjosos y tienen mayor superficie para intercambio de gases que
los anfibios. Estos son porque la mayoría de los reptiles no puede intercambiar
gases a través de la piel, como hace la mayoría de los anfibios de piel húmeda.
Muchos reptiles tienen músculos que rodean las costillas y expanden la cavidad
torácica para inhalar, o colapsan la cavidad para exhalar. Varias especies de
cocodrilos también poseen repliegues cutáneos que separan la boca de los
conductos nasales, así respiran por las fosas nasales mientras tienen la boca
abierta. Para intercambiar gases con el medio ambiente, los reptiles poseen dos
pulmones funcionales o bien, en el caso de ciertas especies de serpientes solo
uno.
Circulación
Los reptiles poseen un
eficaz sistema circulatorio de doble circuito. Una de las vías lleva y recoge
sangre de los pulmones. La otra vía lleva y recoge sangre del resto del cuerpo.
El corazón de los reptiles contiene dos aurículas y uno o dos ventrículos. La
mayoría de los reptiles tienen un ventrículo único con un septo parcial,
permite separar la sangre oxigenada de la sangre no oxigenada durante el ciclo
de bombeo. Los cocodrilos y caimanes tienen los corazones mejor desarrollados
entre los reptiles modernos, pues está compuesto de dos aurículas y dos
ventrículos, conformación que también existe en aves y mamíferos.
Excreción
La orina se produce en
los riñones, en algunos reptiles, la orina fluye a través de unos tubos
directamente hacia una cloaca parecida a la de los anfibios. En otros casos, la
vejiga urinaria almacena la orina antes de eliminarla por la cloaca. La orina
de los reptiles contiene amoniaco o ácido úrico. Los reptiles que viven
principalmente en el agua, como los cocodrilos y caimanes, excretan la mayor
parte de sus desechos nitrogenados en forma de amoniaco, un compuesto tóxico.
Los caimanes y cocodrilos beben mucha agua, y esto diluye el amoniaco de la
orina y ayuda a expulsarlo. En contraste, muchos otros reptiles, sobre todo los
que viven exclusivamente en tierra firme, no excretan amoniaco directamente. En
vez de ellos convierten el amoniaco en un compuesto llamado ácido úrico. El
ácido úrico es mucho menos tóxico que el amóniaco, así que no hace falta
diluirlo mucho. En estos reptiles, el exceso de agua se absorbe en la cloaca y
convierte la orina en cristales de ácido úrico que forman un sólido blanco y
pastoso. Como eliminan desechos que contienen poco líquido, los reptiles pueden
conservar agua.
Respuesta
El patrón básico del
encéfalo de un reptil es semejante al de un anfibio, aunque el cerebro y el
cerebelo son considerablemente más grandes comparadas con el resto de la masa
encefálica. Los reptiles que son activos durante el día, suelen poseer ojos
complejos y pueden percibir bien los colores. Muchas serpientes tienen también
un excelente sentido del olfato. Además de las fosas nasales, la mayoría de los
reptiles tiene un par de órganos sensoriales en el paladar, los cuales pueden
detectar la presencia de sustancias químicas cuando el reptil saca la lengua.
Los reptiles tienen oídos simples con tímpano externo y un hueso único que
conduce el sonido al oído interno. Las serpientes también pueden captar
vibraciones del suelo mediante los huesos del cráneo.
Movimiento
En comparación con
muchos anfibios, los reptiles con patas tienden a tener extremidades más
grandes y fuertes que les permiten caminar, correr, excavar, nadar o trepar.
Además, las patas de algunos reptiles están más por debajo del cuerpo que en
los anfibios, lo que les permite cargar más pesos. Igual que en los anfibios,
la espina dorsal de los reptiles ayuda a realizar gran parte del movimiento.
Reproducción
Todos los reptiles se
reproducen por fertilización interna, donde el macho deposita su esperma en el
interior del cuerpo de la hembra. Casi todos los reptiles machos poseen un
órgano semejante al pene que les permite
depositar el esperma en el cuerpo de la hembra. Después de la fecundación, el
aparato reproductivo de la hembra cubre a los embriones con varias membranas y
un cascarón correoso.
domingo, 22 de abril de 2012
EL SURICATO
Suricata, o suricato (Suricata suricatta), es el nombre de un pequeño mamífero, miembro de la familia de la mangosta (Herpestidae), que habita la región del desierto de Kalahari y el Namib en África.
La suricata es una de las mangostas más pequeñas; los machos tienen un peso promedio de 731 g y las hembras de 720 g. El cuerpo y miembros de estos animales son largos y esbeltos, con una longitud del cuerpo y la cabeza de entre 250 y 350 mm. La cola es delgada y de forma cónica, midiendo 175-250 mm. A diferencia de la mayoría de las mangostas carece de abundante pelaje.
La cara tiene forma cónica, terminando en punta en la nariz y redondeada en la parte posterior de la cabeza. Las orejas son pequeñas y tienen forma de media luna. El color del pelaje varía geográficamente. En la región sur de su distribución, el color del pelo es más oscuro, con un tinte más claro en las regiones más áridas. Generalmente el color es gris moteado, canela o marrón con tinte plateado. La nariz es marrón. La parte ventral del cuerpo está parcialmente cubierto con pelo. Las garras de los miembros anteriores están adaptadas para escarbar y la cola es amarillo-canela con la punta de color negro. Adicionalmente, tiene parches de color negro alrededor de los ojos. Tiene bandas de color negro que atraviesan la región dorsal excepto la cabeza y la cola.
domingo, 15 de abril de 2012
Los flamencos son aves sociales que viven en grandes comunidades, que pueden llegan a tener miles de aves, en África se conocen sitios donde se reúnen más de un millón de ellos.
La posición para dormir y descansar es muy extraña, ya que ellos se paran en una sola pata y guardan su cabeza debajo del ala. Para volar ellos necesitan correr unos cuantos pasos en contra del viento y al ganar velocidad comienzan a elevarse. Una vez en el aire estiran su cuello hacia delante y las largas patas hacia atrás y mueven sus alas rápida y continuamente.
Sus nidos los hacen de barro y tanto el macho como la hembra ayudan en su construcción y a incubar y proteger su único huevo. Una vez nace, el polluelo es de color gris y se alimenta de una sustancia parecida a la leche que se produce en la parte superior del sistema digestivo de los padres. Después de unos 5 a 12 días el joven flamenco deja el nido y se uno a los demás miembros de su especia en busca de su alimento.
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